Gasoleo Agricola Agrodiesel Repsol

Optimiza la combustión, manteniendo las prestaciones de estreno de la maquinaria como la potencia, las emisiones y el consumo. Alarga la vida útil de la maquinaria. Protege el motor de la corrosión y conserva en condiciones adecuadas el sistema de alimentación e inyección de combustible. Estabilidad a la oxidación Impide la generación de residuos gomosos y sólidos en el gasóleo, que impactarían en el correcto funcionamiento de los inyectores.

 

Anticipándose y adaptándose a las nuevas tecnologías, Repsol continúa realizando constantes investigaciones y rigurosos ensayos de sus gasóleos, con el afán de satisfacer las demandas del mercado y las necesidades de sus clientes.

Fruto de este esfuerzo Repsol YPF lanza el primer gasóleo B aditivado del mercado, el nuevo Repsol AgroDiesel e+10 incorporando un paquete de aditivos exclusivos que protege al gasóleo frente a la oxidación y evita la obstrucción prematura de los filtros.

Repsol Agrodiesel e+10 está especialmente indicado para maquinaria agrícola con motorizaciones diesel “common rail” y puede ser utilizado en combinación con otros gasóleos. Además ha estado sometido al criterio de uno de los fabricantes de maquinaria más exigentes del mercado como es John Deere.



10 razones para usar REPSOL AGRODIESEL e+10

Formulación exclusiva y patentada de Repsol YPF, recomendado por los principales productores de maquinaria agrícola John Deere y New Holland.
Diseñado para todo tipo de maquinaría agrícola y desarrollado especialmente para trabajar a las altas temperaturas de retorno de los sistemas de inyección “common rail” utilizados en los motores de última generación.
Protege de la corrosión, conservando en condiciones adecuadas el sistema de alimentación e inyección de combustible.
Estabiliza el gasóleo minimizando la formación de partículas insolubles y reduciendo la colmatación de los filtros. Esta mejora es crítica cuando se utilizan los filtros de bajo micraje requeridos en los equipos de inyección de última generación.
Minimiza los costes de mantenimiento de la maquinaria, dada la protección del sistema de alimentación del combustible y la menor colmatación de filtros.
Impide la generación de gomas y sólidos en el gasóleo, que impactarían en el correcto funcionamiento de los inyectores.
Optimiza la combustión, manteniendo las prestaciones de estreno del la maquinaria: potencia, emisiones y consumo.
Permite una mayor fiabilidad de la maquinaria agrícola, maximizando el tiempo de operación reduciendo las incidencias durante la operación de la misma.
Conserva las propiedades del gasóleo incluso durante almacenamientos prolongados del mismo, permitiendo una mayor flexibilidad de uso y minimizando los costes de previsión y renovación de combustible.
Ensayado en maquinaria agrícola de alto estrés térmico (cosechadoras John Deere con motorizaciones “common rail”).